| Home | Proximas actuaciones | Filmaciones | Grabaciones | Villancicos | Donaciones | Contacto | Buscador Domine Cultural | ingles | francés | alemán |

Trío Domine
Antecedentes
Fotos
Críticas
Repertorio
Música para Eventos
Prof. Lic. Daniel Cabrio
Prof. Walter Fida
Prof. Diego Liotto
Arte Cristiano
Música Sagrada
Libro de visitas
Música clásica
Utilitarios
Foro
Chat
Partituras gratis
Midi
MP3
Luthiers
Banners - otros
My Space
Guitarra y letra
 
Periódico Domine
Periódico
Descarga
Publicidad
Suscripción
 
Directorio Domine
Directorio
Añadir URL
 
Directorio La Tía Coca
Directorio
Añadir URL
 
Sitios recomendados
 
 
 

 

 

 

“Música” por Manlio E. Wydler

 

 

 

En tantos artículos he hablado sobre temas generales, políticos y ecológicos, que vendría bien tomar cierta distancia, intentando cambiar de aire.

Recuerdo mi infancia, donde el piano era el centro “lúdico” de la casa. No había televisión, menos computadora y la radio solo servía- para nosotros los chicos- nada menos pero nada más que para fantasear con las aventuras de Tarzán y de Zandokán y atiborrarnos del chocolate que los presentaba.

Cuando hacía frío y en Florida (Vicente López) los inviernos eran crudísimos, atenuados solo por una estufa de kerosén, ya que la casa tenía una salamandra sacrílega por partida doble, que quemaba madera de quebracho y tan mal –por su chimenea mal construida- que rara vez se prendía pues ahumaba toda la casa , nos hacía lagrimear los ojos y apestar a quemado. (Todavía no se había hecho “carne” la muerte por monóxido, pero era tal el inconveniente apuntado que solo en tres grandísimos fríos recuerdo que la “monstruosidad” fue prendida.

En esos crudos inviernos no era posible salir al patio a jugar con los autitos rellenos de masilla, ni armar el tren eléctrico dentro de túneles que remedaban al subterráneo y que mi hermano, el más chico se empecinaba en derrumbar por consejo de vaya uno a saber que diablo mal aspectado. (¡De cuantas palizas libró mi vieja al susodicho, que osaba destruir tareas tan meticulosas!, creo que lo hubiera finado más de una vez por tan “indignas acciones”.)

Jugar a la pelota nos estaba vedado en el jardín, el fondo estaba lejos además había que respetar a las gallinas y a las verduras, la calle era “zona prohibida”, nos quedaban los deberes del cole -de doble escolaridad-, la guitarra – a un hermano- y el piano –a mí-.

Al llegar a la adolescencia, no solo el viajar al centro, el cigarrillo y otros pequeños vicios, me hicieron rebelde; el piano hizo mucho, en especial los hoy por mi idolatrados Bach y Rachmaninoff , en especial el último con endiablados acordes de seis o siete notas por mano y que se sucedían a una velocidad inversamente proporcional a la que mi mala digitación era capaz. El muy condenado escribía algunas partes de sus obras con cuatro pentagramas. Era verdaderamente inhumano.

En realidad sobre humano, digno de un genio del instrumento y un superdotado de la composición, pero que me hizo dejar el piano, por no tener la paciencia que da la real vocación.

La genialidad de esos autores se debía a que los tiempos y los superdotados tienen sus momentos históricos para dedicar su sabiduría y capacidades.

Hoy los genios están dedicados a la ciencia pura, la investigación biomolecular, etc., desde el 1600 al 1920, muchos de ellos se dedicaron a las artes, en especial la música y a la filosofía.

Desde ese año, más o menos, creo que todas las artes, por diversos motivos han ido decayendo y la música no podría ser la excepción. Pido perdón a los que se sientan afectados: La murga es casi un compendio de lo que estoy diciendo, como muestra de arte es un retroceso alevoso, en correspondencia del retroceso en todos los órdenes que ha sufrido el país y Latinoamérica en otros órdenes.

El mundo sensible no es infinito, por lo tanto, las búsquedas en el arte tampoco lo pueden ser, por ejemplo, la fotografía – con su velocidad y precisión - mató realmente al dibujo, y a la pintura en general, otras técnicas de reproducción y labrado por rayos láser harán lo mismo con la escultura.

Tanto la pintura que hasta un mono puede realizar, o esculturas que se pueden “finalizar” en horas, no cuadran en el concepto de obra de arte, ante esculturas del renacimiento, solo nos traen el deseo de latigar a los que osan “ desnaturalizar el atrio del Templo” como hizo Jesús con los mercaderes de palomas y cabritos, …mercachifles y cambistas…..

La mayoría de estas “obras maestras” no tienen precio, son despreciables verdaderamente. Las cantinelas modernas no tienen siquiera el mérito de las danzas del medioevo bajo, ya que ni siquiera tienen originalidad y aquella frescura e inocencia.

Estamos tan acostumbrados a sobrevalorizar lo estúltido, que poco a poco aceptamos ideas y propuestas sin valor como si fuera ciencia infusa.

Nuestro país ha sido siempre particularmente perverso a este respecto, ser inteligente es ser “traga”, ser buena persona equivale a ingenuo, ser mala persona es ser un “vivo bárbaro”: ¡Que vida que te das, cafishio! ,….hay que tener calle,…amigos….mejor si te apadrina la mafia…..y que te dure.

En las artes sucede otro tanto a nivel mundial. pero, en la música es mas difícil mentir. Otro tanto en la pintura, desde hace más de un siglo que como “búsqueda” primero y como práctica todo es una gran mentira: Imaginen que los japoneses,- que en la década del cuarenta, se iban a hacer el haraquiri si el “emperador” no les pedía lo contrario al firmar la rendición incondicional-, desde la década de los ochenta son los grandes compradores de cualquier bodrio que esté a la venta!

Los yankies hicieron mucho para que esto sucediera, y en la música aún mas: luego de la primera guerra mundial y los locos “veinte”, impusieron el síncopa, primero apenas insinuado con la armonía, para luego aplicar la batería, que se convirtió en la directriz de toda esa “música”, mandando en la práctica a la música que generalmente se escucha a la zona de la inspiración primitiva del oscurantismo africano.

La batería es la muerte de la música. Desde las obras excelsas de la polifonía, de las sinfonías, de la música orquestal, con el entramado de múltiples voces en grandes variaciones melódicas y el estro armónico, a la poquísima literatura escrita para la batería, le sobran líneas de pentagrama, con una sola línea le basta, un total contrasentido.

En tanto, muchas cosas posiblemente de mayor valor, han quedado sin experimentarse: Por ejemplo: Poca música se ha realizado para el contrabajo. Más, el instrumento acústico debería ser rediseñado, su caja debería tener “aberturas” más grandes, la caja armónica de espesor menor, el mástil y el pie, más independientes de la estructura sonora, permitirían un mayor volumen, mejorarían el timbre y la expresión del instrumento. Por que no colocar una quinta cuerda más aguda, el bajo electrónico ha tenido evolución y variantes, pero no ha llegado a convencer, salvo la “guitarra” deca -corde, con amplificador del “Trío Dómine”.

Este conjunto ha desarrollado una veta musical no transitada anteriormente: transcribir música sacra de los grandes autores para conjunto de guitarras de amplio espectro sonoro, sus tres guitarras asumen todos los cuasi-timbres musicales en casi toda la amplitud oíble.

Esto último es un deseo más que una opinión. También el que aparezca un genio que componga música para este modernamente modificado instrumento acústico, tal vez sea pedir demasiado, pero un quinteto de cuerdas con un contrabajo que realice una buena armonía y cada tanto haga su parte melódica, es como una asignatura pendiente, aún – irremediablemente- para históricos y renombrados próceres de la historia musical pero no para geniales transcriptores y arregladores.

Ing. Agr. Manlio E. Wydler, Secretario de la Fundación Argentina para los Espacios Verdes, Consejero del Plan Estratégico, ex -Asesor Honorario de la Legislatura, “Vecino Solidario 2001”

 

   
   
   
   
 

Música clásica europea

La música clásica europea es la música producida en Europa entre los años 1450 y 1950 aproximadamente. Tiene su época de mayor esplendor en el período de la práctica común y se trata de un término muchas veces impreciso pero profundamente arraigado e institucionalizado en la sociedad, además del modo habitual de referirse a la música académica, música docta y otros vocablos similares, que no gozan de tanta aceptación. Aparece por primera vez en la edición de 1836 del Oxford English Dictionary para referirse a las composiciones más destacadas del siglo pasado y, desde entonces, se ha ido convirtiendo poco a poco en lo opuesto a la música popular en el lenguaje corriente.

De acuerdo a una escuela de pensamiento, las obras musicales son mejor comprendidas dentro del contexto que ocupan en la historia de la música. Para los que se adhieren a esta perspectiva, esto es esencial para disfrutar plenamente estas obras. Existe un sistema de división de la historia de la composición de la música clásica en distintos periodos que es ampliamente aceptado. De acuerdo a este sistema, las principales divisiones son:

  • Música renacentista: Entre 1450 y 1600, se caracteriza por un mayor uso de instrumentos, incluye múltiples líneas melódicas y el uso de los primeros instrumentos graves o bajos.
  • Música barroca: Entre 1600 y 1750. Caracterizada por el uso de tonalidades más complejas, en lugar de la modalidad, el contrapunto, además la creciente popularización de los instrumentos de teclado (el clavicémbalo y el órgano).
  • Música clásica: Entre 1730 y 1820, fue una era importante que estableció varias de las normas de composición y estructura. El período clásico también está marcado por la desaparición del clavicémbalo y el clavicordio en favor del nuevo piano, que a partir de ese momento se convirtió en el instrumento predominante para la interpretación en teclado y la composición.
  • Música romántica: Entre 1815 y 1910. Período en que se codificó la práctica, se expandió el rol de la música en la vida cultural y se crearon instituciones para la enseñanza, ejecución y conservación de las obras musicales.
  • Música moderna: Entre 1905 y 1985. Período que representó una crisis en los valores de la música clásica y su rol dentro de la vida intelectual, y la extensión de la teoría y la técnica. Algunos teóricos, como Arnold Schoenberg en su ensayo Brahms, el progresivo, insisten en que el Modernismo representa una progresión lógica de las tendencias en la composición del siglo XIX. Otros sostienen un punto de vista opuesto, que indica que el modernismo representa el rechazo o la negación del método de composición clásica.
  • Música del siglo XX: Usado normalmente para describir la amplia variedad de subgéneros posteriores al Romanticismo empleados hasta el año 2000, incluyendo a los post-romántico, moderno y post-moderno.
  • Música clásica contemporánea: El término es utilizado a veces para describir la música compuesta en los últimos años del siglo XX hasta el presente. Concretamente significa la música del tiempo presente.
  • El prefijo neo suele emplearse para describir a una composición del siglo XX o contemporánea escrita en un género perteneciente a un periodo anterior, como el clásico, romántico o moderno, pero con un lenguaje moderno. Por ejemplo, la Sinfonía Clásica de Prokofiev - que acude a los modelos de la sinfonía del clasicismo de Haydn - es considerada una composición neo-clásica.

Las fechas son generalizaciones, ya que los períodos se sobreponen unos a otros. Algunas voces autorizadas subdividen los periodos, la fecha o el género. Sin embargo, debe notarse que estas categorías son arbitrarias; por ejemplo, el uso del contrapunto y la fuga, que es considerada una característica del Barroco, fue continuado por Mozart, a quien se considera un compositor clásico, y por Beethoven, a quien normalmente se le describe como en medio del periodo clásico y romántico; y también por Brahms, quien es clasificado como romántico

   
   
   
 
    • Una crítica (del griego kriticós) es la reacción o la opinión personal y/o analizada ante un tema, Varias opiniones pueden formar a veces ...

Source: es.wikipedia.org/wiki/Crítica

 

   
 
 
Estadisticas y contadores web gratis
Oposiciones Masters
 
Copyright 2004  triodomine.com ®